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La eficiencia en natación: La clave del éxito

Cuando hablamos de mejorar tiempos y obtener el máximo rendimiento en nuestra brazada, nos referimos, en realidad, a ser muchos más eficientes en el agua. La Real Academia Española define la eficiencia como la relación entre la energía útil y la energía invertida. Es importante saber que no debemos confundirlo con la eficacia, que se define como la capacidad de lograr lo que se espera. La eficiencia en natación es una de las claves para conseguir buenos tiempos. Por este motivo, queremos mostraros una serie de consejos que os ayudaran a ser mucho más rápidos y eficientes en la piscina.

¿Cómo ser más eficientes en natación?

Coloca bien el cuerpo

Un error muy común que suele ocurrir a menudo a muchos nadadores es entrenar con la cabeza muy levantada. El entrenar con la cabeza muy alta lleva como consecuencia que las piernas y el tronco desciendan, provocando que la resistencia al avance sea mayor.

Para evitar este error frecuente se recomienda entrenar con la cabeza hundida y únicamente sacarla en movimientos diagonales para respirar. Esto hará que nuestras piernas y cadera automáticamente suban a la superficie, ofreciéndonos menos resistencia al avance haciéndonos más eficientes.

Realizar un buen apoyo

No realizar una buena técnica de apoyo puede limitarnos en nuestro trabajo. Para ello, es de suma importancia trabajar sobre la percepción y la sensibilidad de la mano en distintos apoyos y trayectorias subacuáticas.

Si la mano no se apoya bien, desciende y permite que el codo caiga, rompiendo la posición correcta del brazo, haciendo que nuestra brazada sea menos eficiente y mucho más lenta. Es importante saber dónde y cómo apoyarnos.

Tus caderas deben hacer rodillos

Es un movimiento de rotación, el cual debe realizar nuestras caderas cada vez que vayamos a nadar o practicar, ya que nos permitirá deslizar nuestro cuerpo a una menor superficie y nos ayudará a alargar la brazada. Con esto obtendremos una mayor velocidad, haciendo que seamos más eficientes.

Simetría en el nado

Es frecuente ver como una de las manos entra demasiado abierta o más cruzada en comparación de la otra e incluso podemos ver como un miembro ejerce mayor presión en el agua que el otro. Para corregir este problema se debe trabajar de forma equitativa ambos músculos, de este modo potenciamos la parte débil. 

Uso de material de competición

No es estrictamente necesario que uses bañadores de competición, pero está demostrado que es una pieza fundamental para conseguir mejorar tus tiempos a la hora de competir. Los bañadores de natación comunes están fabricados con materiales que no repelen el agua de la misma forma que lo puede hacer un bañador de competición. Por este motivo, notarás unas décimas más rápido cuando nadas este tipo de bañadores.

Control y fluidez

Para ser más eficientes es imprescindible que nuestros movimientos en el agua sean fluidos, armónicos, limpios y controlados. Es decir, no debemos luchar contra el agua, sino más bien ser parte de ella, de este modo evitamos que nuestro cuerpo quede más cansado de lo debido por culpa de los entrenamientos.

La flotación

La flotación depende directamente del peso de una persona y del empuje hidrostático. Es decir, cuanto mayor sea el peso de la persona sea mayor que la fuerza de empuje esta se hundirá. En la natación se aprovecha en gran manera la flotabilidad, que al desempeñarse en una buena posición en el agua ayudará a un desplazamiento más fácil.

Conclusión

Ahora que conoces los mejores consejos para conseguir la eficiencia en natación, no dudes en ponerlos en práctica para conseguir que tu brazada sea más eficaz.

Fuente

natacioncs.com