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Importancia de la inteligencia emocional en la natación

La inteligencia emocional es un aspecto clave para mejorar practicando la natación. Lógicamente, el entrenamiento físico es sumamente importante para adaptarse al medio acuático, perfeccionar tu técnica de nado, los estilos que pones en práctica y tus tiempos o marcas en el agua, pero no debes olvidar el componente psicológico, fundamental para la autosuperación, el sacrificio y la resistencia. 

Los nadadores deben apostar por desarrollar su inteligencia emocional para ahondar y comprender las emociones por las que van pasando en el entrenamiento y la competición, y así, aprender a hacerles frente para que no les gasten una mala pasada.

Definamos este concepto y sus principales claves.

¿Qué es la inteligencia emocional?

La inteligencia emocional se trata de la capacidad que el ser humano tiene de entender y gestionar sus emociones. Con ella podrás poner nombre a tus sentimientos y sensaciones, ajustando su control, mejorando la relación con los demás, desarrollando la empatía e intentando sobrellevar de la mejor manera posible sentimientos negativos como la ira o la frustración.

Características de la inteligencia emocional

Las características de la inteligencia emocional y, por lo tanto, las cualidades que debe tener todo deportista que desee incorporar este factor psicológico a la natación son los siguientes:

  • La capacidad de percibir nuestras emociones y las de los demás: Si tienes una percepción adecuada de lo que sucede a tu alrededor contarás con más herramientas para desenvolvernos con eficacia en una determinada situación y alcanzar tanto el éxito profesional como la satisfacción personal. Cuando un nadador está dentro de la piscina, es determinante para ganar la carrera la forma en la que percibe lo que va sucediendo en la carrera. Una correcta percepción te ayudará a apartar los sentimientos negativos innecesarios que, únicamente, nos desconcentran.
  • Tener empatía y comprender las emociones que percibes tanto en ti como en los demás: Los entrenadores deben poseer este don para formar y aleccionar a nadadores fuertes y seguros, fortalecidos para la competición, ortaleciéndose para competir y preparándose para ser buenos entrenadores en un futuro.
  • La capacidad de controlar las percepciones y emociones que se han percibido con anterioridad. En este punto, hay muchas teorías sobre el control de las emociones en un deportista, desde una actitud ‘sin emociones’ a la hora de competir, a otra canalizada que filtra los estados emocionales para poder sacarles el mayor partido. Las emociones son parte importante de nuestra evolución como especie y la inteligencia emocional aboga por controlarlas y obtener beneficio.
  • La inteligencia emocional te ayudará en la natación a gestionar la aparición de sentimientos psicológicos como la falta de motivación y de autoestima, la merma de confianza, la ansiedad o la falta de autocontrol emocional. 
  • Tal como señala el estudio “Inteligencia emocional y práctica deportiva: un estudio entre nadadores y sujetos sedentarios”, la inteligencia emocional y las habilidades psicológicas están ligadas en la competición, quedando registrado que un deportista con mayor inteligencia emocional mostró emociones más agradables ante ciclos de entrenamiento duros.
  • Contar con una potente inteligencia emocional aumentará tu capacidad de autorregulación y la posibilidad de superarte y, por lo tanto, de hacer frente de manera eficaz a las diferentes situaciones de ansiedad y estrés que pueden presentarse en la competición.

Fuente: natacioncs.com