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Falsos mitos de la natación que no debes creerte

Como sucede con otros muchos deportes, existen falsos mitos de la natación que corren de boca a boca e impiden a muchas personas lanzarse a la divertida práctica que proporciona este deporte. Hoy vamos a desmentir algunos de los más famosos.

Falsos mitos de la natación

Estos son los falsos mitos de la natación más extendidos en la actualidad:

  • Existe una edad límite para aprender a nadar: Esto es totalmente erróneo. Si bien a partir de los dos años ya es recomendable que los niños naden porque dominan su propia locomoción de forma básica, cualquier persona de cualquier edad que no padezca un impedimento físico grave puede aprender a nadar e iniciarse en la práctica de este beneficioso deporte acuático.
  • Una vez aprendes a nadar, siempre sabes hacerlo: Esto es, en parte, un falso mito. Si bien es cierto que saber nadar es algo que no se olvida del todo, es importante poner en práctica, ya que su enseñanza consta normalmente de tres etapas: la de ambientación, que sirve para conocer ampliamente las características del agua, sus leyes y principios físicos; la de perfeccionamiento, en la que se suele aprender básicamente los cuatro estilos de la natación: crol, espalda, pecho y mariposa, y por último, la de entrenamiento, en la que se busca mejorar la aptitud física y la calidad de vida. Es en esta en la que se debe incidir y ser constante.
  • La natación corrige las desviaciones de la columna vertebral: No existen evidencias científicas que avalen el efecto corrector de la natación en las escoliosis, lo que choca abiertamente con la gran asiduidad con que es recomendada como medida terapéutica. Por supuesto, si que es beneficioso para la espalda y tiene múltiples beneficios en la actividad física, desde el aumento de la flexibilidad, a la mejora de la resistencia aeróbica, los beneficios para la circulación o la frecuencia cardíaca o
  • No puedo flotar: Muchas personas creen, sobre todo debido a su sobrepeso, que no son capaces de flotar. Esto es totalmente erróneo, ya que absolutamente todas las personas pueden flotar. Por naturaleza, lo harán en mayor o menor medida, dependiendo de diversos factores como el sexo, la densidad del cuerpo, la densidad del agua o edad. Lo que sucede en la mayor parte de ocasiones es que existen nervios, ansiedad o temor.
  • Las personas asmáticas no deben practicar natación: Este es un falso mito sobre la natación erróneo y muy extendido, que carece de toda base científica. Muchos campeones olímpicos han sido asmáticos. De todos los deportes existentes, el más asmógeno es la carrera y el menos asmógeno la natación. De hecho, tiene muchos beneficios para el sistema respiratorio, aumentando la capacidad pulmonar o la resistencia de todos aquellos que lo practican.

A partir de ahora, olvídate de todos estos falsos mitos para la natación y comienza a disfrutar de este deporte liberándote de prejuicios y leyendas urbanas.

Fuente

natacioncs.com