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¿ Cómo proteger tu piel del cloro?

Si sueles nadar con frecuencia, sabrás lo importante que es proteger la piel de tu cuerpo de los efectos nocivos del cloro. Este elemento se trata de un agente que puede resultar peligroso ante una exposición prolongada, por lo que dedicaremos nuestro post de hoy a aportarte las mejores recomendaciones para defenderte de sus consecuencias adversas.

En primer lugar, hay que destacar que en los últimos años la química ha evolucionado y los productos usados para la limpieza y el mantenimiento en las piscinas públicas y privadas son más eficientes y menos dañinos que antaño, apostando por el agua salada, el ultravioleta o el ozono. Sin embargo, el químico más utilizado continúa siendo el cloro.

¿Cuál es el principal efecto del cloro en tu piel? El efecto secante, que puede provocar irritación, y en las pieles más sensibles, agravar los eccemas o dermatitis. Cuando nadamos, los productos desinfectantes y el cloro reaccionan con la materia orgánica de nuestras epidermis y cabellos, causando posibles problemas como:

  1. Descontrol hormonales
  2. Asma y alergia
  3. Pérdida de balance de la flora intestinal

Recomendaciones para protegerte del cloro

Si sigues estos consejos, ganarás mucho en tu batalla para cuidarte de los efectos negativos del contacto con el cloro y las sustancias desinfectantes de las piscinas:

  • Hidrátate adecuadamente: Ingiere abundantes cantidades de agua durante tu sesión de entrenamiento. Si tu sesión se prolonga más allá de 60 minutos toma alguna bebida deportiva que contenga sales minerales y electrolitos.
  • Enjuaga bien tu piel en la ducha: La higiene tras el rato de natación es fundamental para eliminar los residuos de cloro adheridos a tu piel durante el entrenamiento.
  • No olvides lavar tus bañadores con agua fresca después de entrenar. Además, así prolongarás su vida útil y mantendrás su material en mejor estado de conservación, eliminando la fuente de posibles irritaciones.
  • Si tienes ocasión, apuesta por las piscinas al aire libre, ya que en las cubiertas el cloro entra en suspensión justo encima de la superficie del agua sin que pueda ventilarse. La práctica frecuente de la natación en ambientes cerrados causa más problemas respiratorios e intestinales que hacerlo al aire libre.
  • Dúchate siempre antes de nadar: Esta práctica puede proteger tu piel de absorber productos químicos mediante la epidermis. Cuando entras en contacto con el agua, el amonio producido cuando sudas genera una peligrosa sustancia denominada cloramina. Al ducharte previamente, remueves el exceso de sudor, disminuyendo la cantidad de cloramina que podría formarse en tu piel.
  • Neutraliza el cloro con una solución tópica de vitamina C: Este tipo de enjuague puede ayudarte a eliminar aproximadamente el 99% del cloro y cloramina alojado sobre la superficie de tu piel, evitando así los efectos adversos como irritaciones y problemas intestinales y respiratorios.

Fuente: natacioncs.com