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¿Cómo nos afecta el contacto continuo con el cloro de la piscina?

Muchos de nosotros, pasamos muchas horas dentro de la piscina, por lo que, también pasamos mucho tiempo en contacto con agua clorada.

El cloro, es vital para mantener limpia el agua de la piscina y que ésta no se convierta en un caldo de cultivo.

Se trata de un agente desinfectante que actúa destruyendo la pared de las bacterias. De esta manera, estos microorganismos mueren al contacto con esta sustancia. ¡Ya no pueden actuar en el agua ni sobre las personas que se encuentran en el interior de la piscina!

Gracias al cloro, las instalaciones acuáticas mantienen su correcta higiene y puedan ser utilizadas por multitud de nadadores al mismo tiempo.

No obstante, el contacto continuo con el cloro, daña tanto nuestra piel como nuestro cabello.

Cloro de la piscina: Daniño para la piel y el cabello

El cloro daña el manto graso protector de la piel. Como ya sabrás, el pH de la piel es de 5,5, el del agua, de 7, y solo eso, reseca la piel. Si además, a eso le agramemos el cloro, empeoramos aún más sus efectos.

Los efectos nocivos del cloro podrían reducirse si se aplicara a la piel un poco de aceite o una crema que haga de barrera y proteja la piel. No obstante, imagínate si todo el mundo que se baña en la piscina hiciera lo mismo…

Se formaría una mugrienta capa grasa en la superficie del agua. ¡A ver quién sería el valiente o la valiente que se atreve a bañarse en ella!

Por ello, para evitar el daño del cloro en nuestra piel es imprescindible ducharnos bien con un gel hidratante. Además, después aplicarnos una buena dosis de crema nutritiva o aceite corporal. ¡No olvides la cara!

La crema que uses para nutrir tu cuerpo debe de ser diferente a la que uses a para la cara. A la hora de aplicarte una crema corporal, la mejor opción es escoger una que sea especial para pieles secas.

En cuanto al rostro, es importante tener en cuenta qué tipo de piel tienes. Hay cremas especiales para cada cutis: pieles secas, mixtas o grasas.

Pero además de afecta la piel, el cloro también daña nuestro cabello. Si además de pasar varias horas en la piscina, tenemos en cuenta el daño que produce en el cabello los rayos del sol. Nuestro cabello se volverá áspero, sin brillo e incluso un poco “descolorido”.

Al igual que hemos indicado anteriormente con la piel, lo idóneo es enjuagar nuestro cabello con abundante agua (mejor fría) cuando salgamos de piscina. Debes usar champú especial para cabellos secos y acondicionados.

También es ideal aplicar mascarillas hidratantes 2 o 3 veces a la semana. Las mascarillas más idóneas son las que llevan aceite de argán, de coco, de ricino o de almendras entre otras.

También es ideal realizar saneamiento de puntas habitualmente. También se recomienda evitar en gran medida el uso de planchas y secador. Su usamos secador, que la temperatura del aire que emana sea lo más baja posible.

Fuente: natacioncs.com