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El yoga y la natación: todas las claves para unirlos

Si nadas habitualmente, el yoga puede convertirse en tu gran aliado, ya que cada vez más deportistas incorporan el denominado drylang training o entrenamiento seco. Este consiste en incorporar a la rutina ejercicios realizados fuera del agua, con el fin de trabajar todos aquellos aspectos que no se puedan trabajar en el medio acuático por algún motivo específico. En el agua, la ausencia de gravedad propicia que sea más difícil fortalecer el cuerpo, por lo que el yoga es una disciplina excelente para mejorar tu concentración, tu respiración y tu musculatura.

Veamos, en primer lugar, las ventajas más características de practicar esta actividad al menos una o dos veces a la semana.

Ventajas del yoga para nadadores

  1. Aumento de la flexibilidad: Ampliarás tu rango de movimientos y podrás desplazarse con menos esfuerzo.
  2. Mejora de la capacidad para recuperarte: La modalidad del yoga restaurador, que emplea accesorios de apoyo como mantas, almohadones, sillas, bloques o cintas, propicia la recuperación del tono físico entre sesiones de entrenamiento.
  3. Previene la aparición de lesiones: Por norma, los nadadores son vulnerables a las lesiones de hombros, tobillos y espalda. Diversas posturas de yoga previenen los daños en esas áreas.
  4. Incremento de la fuerza: Las asanas -posturas estáticas de yoga- ayudan a fortalecer tanto la parte inferior como la parte superior del cuerpo. También sirven para desarrollar la zona media, fundamental para la flotación.
  5. Rendimiento y fuerza mental: Además de la relajación física, con el yoga mejorarás con creces la conciencia del tu propio cuerpo, aumentando tu rendimiento en las competiciones.
  6. Capacidad pulmonar: Tendrás un mejor control sobre tu respiración y fortalecerás tus pulmones, aprendiendo a retrasar la aparición de la fatiga. 

4 asanas básicos de yoga

Estas son algunas de las posturas estáticas, denominadas asanas, de yoga que puedes poner en práctica:

  • Adho Mukha Svanasana (Perro mirando hacia abajo): Consiste en mantener el equilibrio apoyándose en manos y pies, con las extremidades totalmente extendidas, amplía la capacidad respiratoria y permite estirar y fortalecer los brazos, hombros, rodillas y gemelos.
  • Urdhva Mukha Svanasana (Perro mirando hacia arriba): También consiste en mantener el equilibrio apoyándose en los pies y las manos pero en la posición contraria. Aporta beneficios para la espalda, el pecho, los hombros y la cadera.
  • Gomukhasana (Postura cara de vaca): Implica toda la parte superior del cuerpo. Ayuda a tonificar y estirar bíceps y tríceps, músculos pectorales, dorsales y hombros.
  • Baddhakonasana (Postura de la mariposa)Los dos pies van cerca de la ingle, firmemente estrechos con las manos juntas y los dedos entrelazados cubriendo los pies.

Fuente: natacioncs.com